Desde la hamaca de Bolívar, el anillo al dedo

Abr. 06. 2020. 15:52
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Santiago Roel Rodríguez
Santiago Roel Rodríguez

Más o menos así:

El mundo gira alrededor mío: quién está conmigo y quién está contra mi. Esa es mi contabilidad.

Yo no cedo el poder, a nadie.

Mis proyectos van a toda costa, de otra manera me muestro débil.

Los empresarios (grandes, pequeños y medianos) son todos iguales, y todos están mi contra. No votan por mi.

A los grandes empresarios los tengo controlados y/o comprados, son dóciles, no se atreven a rebelarse. Más para abajo hay divisiones y sin dinero, habrá menos fuerza en mis rivales.

Al ejército también lo tengo comprado.

A los gobernadores controlados con el presupuesto.

Ante la contingencia de salud y económica habrá perdedores y ganadores. Los perdedores van a ser los que no están conmigo. Habrá una transferencia de dinero de los empresarios al gobierno y no al revés.

Mis aliados son los pobres que reciben dádivas o a quien puedo seguir pastoreando con mis cuentos.

Sale más barato comprar voluntades con una pequeña dádiva, que ayudar los empresarios, que son mis enemigos y quienes siempre se quejarán.

Si las empresas fracasan la gente los culpará a ellos o a la contingencia, no a mi.

El resultado de esta crisis será que el gobierno salga fuerte y la iniciativa privada débil. Eso nos favorece. Esa siempre fue la intención. Concentro recursos para reforzar al gobierno y reforzar mi poder.

Habrá muchos desempleados que requerirán dádivas de gobierno, tendremos más seguidores dependientes de nosotros.

La política no tiene ciencia y con la contingencia se vuelve más básica…como anillo al dedo.

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