En Charo incendian bosques para sembrar aguacate

Punto de Encuentro. Y la culpa no era mía…

Feb. 19. 2020. 16:10
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Redacción IDI Media
Redacción IDI Media

Por Marisela López Díaz

“Nunca sabremos el valor del agua hasta que el pozo esté seco”
Thomas Fuller (historiador 1608-1661)

Cuando pareciera que nada es peor, en un muy convulsionado escenario nacional comienza a aparecer una amenaza que debe preocuparnos a todas y a todos. Más aún porque pareciera que es de los temas+no+importantes de la 4T: el combate a los incendios forestales, problema que, cada año, consume cientos de hectáreas impactando gravemente a los recursos naturales.

Un tema realmente importante; sin embargo, esta política, como muchas más, no han sido prioridad para la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador. Ni los reclamos y exigencias de sus otroras amigos, los académicos especialmente de la UNAM, quienes lo apoyaron férreamente en campaña, ahora exigiéndole atención a este sector al considerar que México vive una emergencia ambiental, le hacen mella emocional al mero Jefe de las Fuerzas Armadas de nuestro país. Nada.

Como en otros puntos del país, en Michoacán estamos ya en temporada de incendios forestales y aunque las acciones de prevención iniciaron desde finales de enero, reconociendo el riesgo latente que enfrentan nuestros bosques por la situación que vivimos a nivel mundial, el gobernador Silvano Aureoles Conejo, asumió el compromiso de incrementar en 61 por ciento el presupuesto para la previsión y combate del fuego. Tanta es la preocupación que hasta van a contratar un helibalde, que es un equipo especial para el combate a incendios.

El contexto estatal preocupa porque, en el fondo, hay una gran preocupación derivada del conocimiento de que la federación ha desatendido este tema desde el arribo de MORENA a la presidencia de la República, con el argumento de que no hay recursos y los existentes los deben optimizar.

Por ello recortó en más de mil millones de pesos el presupuesto a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), cuya acción afecta la operación de instancias que dependen de esta como son: la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR), que, en el estado, tuvo que hacer un recorte de personal de más de 50 personas, además redujo el salario de los trabajadores y opera con recursos mínimos.

En contraparte, en Michoacán se incrementará el número de brigadas contra incendios y se integrará la policía ambiental a las acciones de combate, por lo que se contará con un ejército para la protección de las áreas forestales especialmente las más emblemáticas como: la reserva de la Mariposa Monarca, el Pico de Tancítaro, el cerro de la Cruz, entre otros.

Aunado a que se integrará junto con la Fiscalía General del Estado, un protocolo para judicializar los incendios, luego de que el 90 por ciento de estos son provocados o intencionales. Dichos esfuerzos deben se respaldados por los diputados locales, a quienes hace más de un año se les envió un paquete legislativo ambiental que se encuentra en análisis, pero sin avances, por lo que las acciones de protección de nuestros recursos forestales debe ser compromiso de todos y todas.

La emergencia ya la tenemos a la vuelta de la esquina y mientras en lo local ya se trazó la ruta para esta temporada de incendios, a nivel federal, el gobierno le cierra la puerta al tema ambiental. Simplemente porque el presidente, al parecer, tiene “otros datos” y en caso de un desastre natural ya sabemos que culpará de ello a quienes no comulgan con su ideología, a los sexenios pasados, a los neoliberales, a los fifís y a quienes en ese momento busque condenar con el dedo, pero siempre los culpables y quienes asumirán el costo de lo que hoy vive México, seremos otros, no el Presidente de este país y menos aún, su partido MORENA.

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