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¿A quién culpar?

Ene. 09. 2020. 17:41
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Santiago Roel Rodríguez
Santiago Roel Rodríguez
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¿Tienen razón los desplazados del mundo, clase media trabajadora que ahora es pobre o los marginados de siempre que se sienten sin oportunidades en estar descontentos con su sistema político?

Sí, por supuesto. El mundo se ha trastocado vertiginosamente con los cambios tecnológicos y el comercio internacional.

Lo que antes funcionaba ya no funciona en muchos países y lo que parecía funcionar para todos o cuando menos, para una mayoría, ha dejado al margen y sin esperanza a los no beneficiados.

La migración resuelve problemas de mano de obra, pero crea tensiones sociales. Los países desarrollados envejecen y son incapaces de suplir trabajadores con nuevos nacimientos, pero no siempre quieren a los trabajadores que arriban con otros colores de piel, otras religiones y otras costumbres.

México, o cuando menos lo que está del paralelo 20 hacia el norte, se ha beneficiado por la industrialización, pero muchas zonas de EUA que antes eran productivas industrialmente, han perdido.

EUA -por mucho- sigue siendo una gran potencia militar, pero es la nación más endeudada y la que más porcentaje de su gasto público le destina a los armamentos. Mientras tanto, 40 millones de norteamericanos se enfrentan a la pobreza porque no pueden pagar los gastos médicos, la educación, la renta o la alimentación. Aun trabajando, muchos se han quedado sin casa y viven en la calle o en sus autos.

La automatización viene a paso fuerte y el mundo no parece estar preparado para ello. Mientras México celebra el nuevo T-MEC, no hace nada para crear una nueva ola de progreso. Su presidente sigue pensando en el carbón, el petróleo y los monopolios educativos y estatales. Su preocupación no es el desarrollo sino el control político.

El reclamo electoral de México en el 2018 fue el mal gobierno: corrupción, ineficacia e inseguridad. ¿Resolvió algo con su voto de castigo?

EUA eligió a Trump y lo va a a reelegir. ¿Resolvió algo con ello?

El populismo, la demagogia y la emergencia de corrientes políticas extremas es la regla en el mundo moderno. ¿A quién culpar?

¿A los problemas estructurales?
¿A la innovación destructiva y creativa del capitalismo?
¿A las masas descontentas, ignorantes y desesperadas?
¿A los demagogos oportunistas cuyo único fin es perpetuarse en el poder?

Historia

No es la primera vez que el mundo enfrenta cambios estructurales y revoluciones tecnológicas que trastocan el orden político. De hecho, esa es la regla, no la excepción. El mundo cambia para evolucionar. No todos ganan con los cambios.

Los cambios económicos y sociales crean demandas ciudadanas que no siempre derivan en mejores sistemas políticos en el corto y mediano plazo.

Ilustración, Ciencia, Mercado y Democracia

Gracias a la Ilustración (razón sobre dogma y destino) y a la creación de sistemas políticos que permiten la expresión creativa de lo individual y la generación de riqueza.

Gracias al capitalismo y la democracia que unos pocos países crearon, y que luego se extendió al resto de los países, el mundo se ha desarrollado vertiginosamente en los últimos 200 años. Hoy somos más longevos, más sanos, más ricos, estamos mejor educados y tenemos más garantías para defendernos de las tiranías y los abusos del poder. También tenemos menos violencia, menos guerras y menos delitos.

Curiosamente, se culpa a la democracia y al mercado por los males de hoy y no ha surgido una ideología que los re-valore.

Antropología

El ser humano es la más exitosa de las especies no por su inteligencia individual sino por su inteligencia colectiva, su capacidad de crear conocimiento masivo y de transmitirlo horizontalmente y verticalmente, a las nuevas generaciones.

Como dice Joseph Heinrich, la cultura (conocimiento colectivo histórico) es el gran catalizador de la evolución en el ser humano.

Populismo y demagogia

El público busca un cambio y al no ser capaz de entender la bondad de los sistemas colectivos o no encontrar voz en ellos, le da el poder a un líder que lo engaña con soluciones mágicas.

Sistemas

El sistema se auto-ordena con reglas simples, intención e información. Un nuevo cambio político vendrá con ello, pero lo veo más en el largo plazo, una vez que el colectivo entienda el retroceso del populismo y/o re-descubra la resilencia y anti-fragilidad de la democracia y del mercado.

Inteligencia colectiva

Lo colectivo siempre es más inteligente que lo individual.

James Surowiecki nos ilustra con claridad la sabiduría de la masa, pero aclara: para que una multitud genere soluciones inteligentes a pesar de su miopía individual es necesario que ésta sea diversa, independiente y libre.

Si por el contrario, sigue tendencias o líderes con uniformidad, se comporta como una muchedumbre, como una manada.

Redes sociales y política de identidad

Parece ser que las redes sociales por una parte han generado diversidad y conocimiento colectivo pero por el otro, han creado pequeñas manadas aisladas, identidades radicales, que los líderes políticos han aprovechado a su favor.

AMLO y TRUMP

Por ello vemos que muchos pobres apoyan a Trump aunque no haya hecho absolutamente nada por ellos o que AMLO cuenta con un apoyo de grupos muy diversos, con ideologías contradictorias: los que creen que está combatiendo la pobreza o la corrupción, los que creen que está a favor de las libertades individuales, los que creen que ha terminado la guerra, los religiosos conservadores, los que creen que los monopolios estatales son la solución y por supuesto, los que creen que recibir dádivas estatales es la mejor manera de combatir la pobreza.

Ninguno de ellos, observa los riesgos de frenar la inversión privada, de devolverle el poder a los sindicatos estatales, de crear nuevos compadres-socios, de limitar el poder del poder judicial, de pretender un modelo económico obsoleto y fallido o un sistema político estatista con concentración absoluta de poder en el presidente.

Discurso viejo, nuevos adeptos

En México, el mercado es malo y el gobierno es bueno. El pobre es honesto y el rico es perverso. La empresa es mala, el empleado es bueno. La cultura indígena es sabia, la cultura moderna es destructiva. Las libertades individuales son egoístas, las colectivas son altruistas. La ciencia es innecesaria.

Conclusión

Tendremos todos, y no unos cuantos, que encontrar la soluciones que el momento nos demanda y para ello, nada mejor que la prueba y el error. Lo importante es aprender rápidamente.