“Me van a poner la banda presidencial les guste o no”: AMLO

Nueva Etapa para los ciudadanos de México

Nov. 05. 2018. 13:18
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Santiago Roel Rodríguez
Santiago Roel Rodríguez
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México entra de lleno a una nueva etapa. No sé cómo nombrarla. La nueva administración habla de la “Cuarta Transformación”, pero esa es una definición gubernamental, oficial.

 

Lo que sí sé es que la izquierda toma el poder por primera vez y que cuenta con el apoyo de muchos ciudadanos.

 

Mas que el triunfo de la izquierda, es el triunfo de una masa de electores muy harta con la corrupción, la ineficacia, la inseguridad, los partidos tradicionales, el dispendio, los abusos y los privilegios.

 

Hay una inmensa carga emocional negativa. Los ciudadanos tienen claro lo que les molesta del actual sistema político pero no cómo cambiarlo, ni lo que realmente quieren construir en su lugar.

 

En ese mar de confusión -no reconocido por los ciudadanos- estarán navegando en los próximos años. No sabrán si deben cuestionar al nuevo gobierno o apoyarlo incondicionalmente. No sabrán si las críticas son ataques o cuestionamiento sano. No sabrán, en resumidas cuentas, cómo participar, si como defensores o como opositores.

 

En el mejor de los casos, irán transitando a ser observadores y participantes críticos, y descubrirán quizá que el Estado no es gobierno, mucho menos líderes jerárquicos, sino sociedad y gobierno; y que el estado de Derecho son instituciones fuertes.

 

No es una tarea fácil. Son procesos largos y dolorosos pero necesarios para el crecimiento y maduración de cualquier sociedad.

 

La nueva administración y en especial AMLO, tienen una responsabilidad fundamental en el desenlace. Pueden cerrarse ante las críticas y radicalizarse en sus posturas con la idea de que el fin justifica los medios o pueden madurar y aceptar que la oposición y la participación ciudadana critica son partes fundamentales de la democracia.

 

Si se cierran ante la crítica, tendrían que fomentar la división entre “buenos y malos”, “amigos y enemigos”, “progresistas y conservadores”, “pueblo y fifís” para justificarse. Estarían enviando una señal muy negativa para el crecimiento ciudadano.

 

Si maduran, pueden contribuir a fortalecer el Estado de Derecho, fomentar el buen gobierno y realmente convertirse en factor de cambio positivo, fortaleciendo la participación ciudadana libre y crítica como factor de democracia y buen gobierno.

 

Mucho dependerá de su nivel de consciencia pero también de los éxitos y fracasos que vayan encontrando en el camino.

 

Antes de tomar posesión, han habido signos positivos por parte de AMLO entre las que destaco su discurso de triunfo, las mesas de pacificación, su apoyo a la regulación de drogas como estrategia de paz, su austeridad personal y su deseo de transformación.

 

Pero como ya lo he dicho, su decisión de cancelar del NAIM sin replantearlo; sin sanearlo técnica y financieramente, por el contrario, esperado que todos paguemos con recursos fiscales, es muy negativa.

 

Hay muchas salidas para el NAIM, salidas que contarían con el apoyo de todos. Cancelarlo sin más, a diferencia de lo que defienden muchos, es un signo muy negativo para la participación ciudadana y la maduración del sistema político.

 

Quizá más de fondo, hay una discusión que involucra a todos.

 

¿Queremos ser un país lanzado hacia el futuro que pueda competir contra el resto del mundo o queremos un país que sigue atrapado en sus mitos históricos?

 

Difícilmente veo que cualquier régimen (ya no digamos uno de transformación profunda) pueda tener éxito sin una economía sana de éxitos para la sociedad, y en ello, hay que tomar en cuenta aun haciendo bien las cosas, siempre hay suerte y entorno económico mundial que influye en los resultados.

 

Tiempo al tiempo.