Trastorno político Narciso – Eco: las ninfas del poder

Ene. 21. 2020. 12:13
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Santiago Roel Rodríguez
Santiago Roel Rodríguez
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Imagínense que todos los dilemas que ustedes enfrentan día a día, en la familia, en la sociedad y en el trabajo, los convirtieran en un tema personal.

Si su hijo reprobó una materia, es porque los maestros no lo quieren a usted. Si la empresa bajó ventas o cobranza, es porque no le han hecho caso a usted. Si su madre está enferma, es porque la industria farmacéutica está empeñada en molestarlo a usted. Si su esposa trae una depresión, es porque no lo escucha a usted. Si algún amigo se encuentra en problemas económicos es porque nunca ha querido escuchar sus consejos. En resumen, todos los problemas del mundo son porque el mundo está en su contra y usted sabe más que el mundo.

De seguro tienen algún conocido que actúa de esta manera y sufre de un trastorno psicológico conocido como trastorno narcisista de la personalidad.

Así los líderes populistas. Todo el mundo gira en torno a ellos.

Mitología

Narciso era un joven bello y todos se enamoraban de él. La ninfa Eco era una de sus followers. Eco repetía todo lo que escuchaba porque la diosa Heras se había molestado con ella y la condenó a repetir todo lo que escuchaba. O sea, le ponía likes y retweets.

Tan enamorado estaba Narciso de sí mismo que absorto en su propia imagen, cae en las aguas del río, que le servían de espejo, y se ahoga. O sea, se murió en el selfie.

Trastorno narcisista de la personalidad (Wikipedia)

  1. Tiene un sentido grandioso de su propia importancia. Lo absorben fantasías de éxito ilimitado, poder, brillantez, belleza, o amor ideal.
  2. Se considera especial y único: sólo puede ser comprendido por, y sólo debería asociarse con, otras personas especiales o de alto estatus personal o institucional.
  3. Requiere excesiva admiración (es un síntoma que denota una baja autoestima y una gran preocupación por hacer bien el trabajo y por cómo son vistos por los demás).
  4. Tiene un sentido exagerado y no equitativo de sus propios derechos. Piensa que se le debe todo.
  5. Es muy pretencioso, con irrazonables expectativas de un trato especialmente favorable o de una aceptación automática de sus deseos.
  6. En sus relaciones interpersonales es explotador. Se aprovecha de los demás para conseguir sus propios fines (espera que se les dé todo lo que desee, sin importar lo que ello suponga para los demás, y puede asumir que los demás están totalmente interesados en su bienestar).
  7. Carece de empatía y es reacio a reconocer o identificar las necesidades y sentimientos de los demás.
  8. Es frecuentemente envidioso de los demás o cree que los demás le tienen envidia (pueden llegar a devaluar a personas que hayan recibido una felicitación al pensar que ellos son más merecedores de la misma).
  9. Muestra actitudes y comportamientos arrogantes y altivos o prepotentes.

Trastorno político Narciso-Eco

No existe tal definición, pero hoy la propongo. Así como hay líderes políticos con un trastorno narcisista, hay poblaciones enteras con trastorno de Eco que se enamoran de sus líderes y repiten incesantemente o defienden airadamente todo lo que el Narciso dice. Son las ninfas del poder y hacen pareja perfecta con lo que su líder demanda: mucha atención.

En el mito greco-romano, Narciso nunca peló a Eco, narciso es incapaz de sentir empatía por los demás. Pero eso a Eco no le importaba.

En fin, ambos, el líder narcisista y la población aduladora, con ecolalia (trastorno neurológico de repetir lo último que se escucha) hacen una pareja perfecta que a nadie importaría, salvo que en su relación enferma se llevan de encuentro a todo el país.

Este trastorno se ha vuelto epidemia en el mundo y México es uno de sus más recientes casos.

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