fbpx
Suena el general Gurrola para secretario de Defensa

Suena el general Gurrola para secretario de Defensa

Ago. 27. 2018. 13:29
  |  
Rodrigo Caballero Díaz
Rodrigo Caballero Díaz
Compartir

Morelia.- El nombre del ex coordinador de Fuerzas Federales de Michoacán, general Pedro Felipe Gurrola Ramírez, suena entre los candidatos para ocupar el más alto cargo al que puede aspirar un militar dentro del Ejército Mexicano.

 

Según un artículo publicado por el periodista Juan Veledíaz, el general Gurrola forma parte de la terna y es uno de los candidatos más idóneos para ser el titular de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) en el próximo sexenio.

 

En el artículo “Sucesión en las Fuerzas Armadas”, el periodista señala que luego de consultar con analistas en seguridad y defensa había llegado a la conclusión que los generales Felipe Gurrola, Arturo Granados Gallardo y Emilio Zárate Landero son los candidatos con más posibilidades.

 

En la publicación señalan que el general Gurrola cuenta con cinco características que resultarán claves para el siguiente titular de la Sedena: perfil mediador, reconocimiento internacional, experiencia en políticas de amnistía y conciliación, conocimiento de campo y estudios de administración militar.

 

 

Hoja de servicios

Gurrola se graduó como oficial de zapadores del Colegio Militar, estuvo como agregado militar en la Embajada de México en Washington y estudió Comando y Estado Mayor General en Fort Leavenworth, Kansas.

 

En su hoja de servicios destaca el curso de Ranger en Fort Benning, Georgia, y el de Administración Internacional de Recursos de Defensa en la escuela para posgraduados de la armada norteamericana en Monterey, California.

 

Estuvo en la brigada de fusileros y paracaidistas, además estuvo como comandante de la Fuerza de Tarea Sierra Madre al final del sexenio de Felipe Calderón; en donde estuvo a cargo de operaciones contra el Cártel de Sinaloa en un intento por capturar a Joaquín Guzmán Loera alias “El Chapo”.

 

Del cuartel de Badiraguato lo mandaron a Reynosa, Tamaulipas durante el inicio del sexenio de Enrique Peña Nieto hasta que llegó a Michoacán para suplir a Alfredo Castillo Cervantes, tras la disolución de la Comisión para la Seguridad y el Desarrollo Integral de Michoacán.

 

 

“Perfil mediador”

Para ejemplificar que el general Felipe Gurrola tiene capacidad de mediador, Veledíaz narra cuando dispersó una manifestación en el municipio de Tepalcatepec, en la que personas ligadas a Juan José Farías Álvarez “El Abuelo” impidieron el aterrizaje del helicóptero en el que viajaba el gobernador, Silvano Aureoles Conejo.

 

Aquel día, los manifestantes se opusieron a la instalación del Consejo Ciudadano de Tepalcatepec,  la mesa de seguridad en la que participaban autoridades y miembros de la sociedad civil, en la que acusaban se habían infiltrado miembros del crimen organizado.

 

En un video que circuló en redes sociales se puede escuchar a Gurrola tratando de dispersar a los manifestantes, quienes se fueron del lugar una vez que lograron el cometido de impedir la llegada de Silvano Aureoles a Tepalcatepec, demostrando la fuerza y el control territorial de “El Abuelo” aquel 10 de septiembre de 2016.

 

Juan Veledíaz señala que Gurrola tuvo temple para resistir los insultos de centenares de inconformes aquel día solamente escoltado por un grupo de militares, mientras los ánimos se desbordaban ante la llegada de Silvano Aureoles; sin embargo, una vez que el helicóptero se fue, el objetivo de manifestación se había cumplido.

 

 

El general que atacó Ostula

Al ser cuestionado respecto a la actuación del Ejército Mexicano aquel 19 de julio de 2015, el general Gurrola dijo que los soldados dispararon “al aire” para dispersar una manifestación de comuneros nahuas en la Sierra-Costa de Michoacán, un suceso en el que un niño de 12 años murió y un joven recibió un balazo.

 

“El personal militar, al verse agredido y sorprendido, sí realizó disparos pero al aire nada más para disuadir al momento de la agresión al personal que estaba agrediéndolo con palos, inclusive con disparos reales a ellos”, justificó Felipe Gurrola.

 

Las investigaciones sobre el ataque del personal del 65º Batallón de Infantería con sede en Coalcomán contra la comunidad de Santa María Ostula en el puente Ixtapilla no han tenido avances debido al hermetismo de la Sedena.

 

Antes de darle carpetazo a la investigación, las autoridades castrenses aseguraron que la medida fue parte de su “protocolo de persuasión”, ya que los militares nunca apuntaron sus armas contra la población.

 

Sin embargo, el 29 de diciembre de 2016, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) emitió la recomendación 65/2016 en la que señala la responsabilidad directa de al menos 15 militares en la muerte de Hidilberto Reyes.

 

La CNDH llegó a esta conclusión con base en 17 testigos que estuvieron presentes en el lugar y el reporte de las balas utilizadas por la Sedena, institución a la que también acusan de vulnerar los derechos de 50 pobladores nahuas de la Sierra-Costa michoacana.

 

En los sucesos también participaron la Secretaría de Marina y elementos del Grupo de Operaciones Especiales (GOE) de Fuerza Ciudadana y de Fuerza Rural, pertenecientes a la Secretaría de Seguridad Pública del Estado de Michoacán (SSP) pero sólo la Sedena disparó.

 

“No es creíble, como se afirma en el informe de SEDENA y las 14 declaraciones ministeriales de militares, que todos los disparos se hicieron ‘hacia arriba’ o ‘al cielo’”, concluye la recomendación.

 

Así la CNDH contradice la versión que salió de la boca del general Gurrola, en el episodio que mancha de sangre el historial militar de quien se perfila –según las fuentes de Juan Veledíaz- para ser el próximo secretario de la Defensa Nacional.