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Los límites al populismo en México

Los límites al populismo en México

Jun. 14. 2019. 12:37
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Santiago Roel Rodríguez
Santiago Roel Rodríguez
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AMLO muestra claros signos de populismo, actualmente se ve infranqueable y todopoderoso. No lo es.

1. Las Instituciones

El populista siempre ataca las instituciones para incrementar su discrecionalidad, su poder.

Los límites más deseados y sanos contra el populismo son las propias instituciones de la democracia liberal: Independencia de poderes, sociedad civil, prensa libre, leyes, amparos, etc. porque todos esas instituciones están hechas para limitar al poder del gobernante.

Esa es la visión de la democracia. Si algo no funciona, se corrige mediante sus propios mecanismos democráticos.

Si las instituciones tienen fallas, se deben corregir por las vía institucional; si el populista ataca las instituciones, hay que defenderlas a través de las propias instituciones. No se puede permitir el ataque.

Sin embargo, cuando el populista se adueña electoralmente del poder legislativo o de facto, del judicial, esas instituciones ya no sirven para la defensa de la democracia.

2. La inteligencia, visión alterna y presencia en medios.

Unos cuantos pueden contrarrestar la visión del populista con una visión alterna que le compita. Todo movimiento politico -incluyendo al populismo- cuenta con una élite pensante, un grupo de comunicadores efectivos y la presencia en medios masivos o redes sociales.

La visión alterna que combata al populista, al populismo y defienda la democracia liberal es tarea de los intelectuales.

El mensaje debe ser traducido a lenguaje común para que todos lo entiendan. Debe ser atractivo emocionalmente.

El mensaje de AMLO como crítico del régimen era bueno, pero no ha podido sustituirlo con una visión positiva y sobretodo una estrategia efectiva.

Las redes sociales y los medios independientes son francamente críticos de AMLO.

3. El dinero.

Un populista con dinero es peligroso como lo fue Chavez con el petróleo. Un populista pobre no es peligroso pues no tiene recursos para centralizar su poder.

En México, AMLO se ha quedado sin dinero por chupar recursos públicos, al cancelar proyectos públicos de inversión privada, querer rescatar a PEMEX con fondos públicos y proponer proyectos absurdos y no rentables como Santa Lucia, Dos Bocas, Tren Maya.

No cuenta con recursos de Venezuela ni de ningún otro país para compensar.

4. La economía

Si la economía va bien, el populista sigue en el poder. Si la economía va mal, el descontento de la población se vuelve en contra de él. La economía de Mexico muestra claros signos de deterioro. El año que entra puede ser francamente malo.

Menos crecimiento equivale a menos recursos fiscales y mayor descontento.

5. El mal gobierno

Un gran reclamo en México son los malos servicios de gobierno, la corrupción y la inseguridad. En ninguno de estos rubros ha habido avance que convenza. La población aun le otorga el beneficio de la duda pero no ve resultados. Ni los verá, porque AMLO no está trabajando en una reforma administrativa y en seguridad no se ha atrevido a regular drogas.

6. La comunidad internacional

Los tratados internacionales y la buena relación con el mundo son esenciales para recibir los beneficios económicos y financieros. Sólo un populista suicida se atreve a romper con ellos como Chávez o Kim Jong-un, cada vez más aislados.

Además en México la economía está intrínsecamente entrelazada a la norteamericana y a la necesidad de inversión extranjera.

AMLO no creo que sea suicida y los EUA no van a permitir a nadie que vaya en contra de sus intereses económicos y para muestra, esta semana. AMLO le tiene pavor y respeto a EUA.

7. La edad y la inteligencia

Entre más joven y sano sea un populista, más peligroso es. AMLO no es joven y su agenda personal no es sana pues quiere estar en todo. Su «micro-management» es letal para la salud mental y física. Su lentitud al hablar no es de siempre.

AMLO es un político sagaz que maneja bien la plaza pública, pero muy malo en su estrategia, estilo administrativo y manejo financiero. Pudiera compensarlo con un buen equipo, pero no lo hace.

8. Crisis personales

La inestabilidad personal y familiar le resta energía y poder al populista. Ya hemos visto algunos signos de esto. Poca claridad en el trabajo de sus hijos y probable tropiezo, una diputada guapetona que provoca celos en su mujer, diferencias con el rol que su mujer debe realizar.

¿Cuánto más habrá de fondo? ¿Quiénes más habrá por ahi?

9. Su equipo interno

AMLO demanda sumisión y la obtiene en gran parte de su equipo, pero no de todos. Ya hay renuncias de gente inteligente y valiente. Su equipo pensante se ve desconcertado, minimizado y harto. Vienen más renuncias y rebeldías.

10. Sociedad civil.

Los empresarios oligopólicos siempre se pliegan al poder, pero hay cámaras empresariales y OSC que no lo hacen. Su labor es fundamental pero requieren el apoyo económico y moral de la sociedad.

11. Partidos de oposición

No apostaría mucho por ellos en este momento por su gran descrédito, pero habrán de surgir nuevos liderazgos y fuerzas políticas que quieran dar pelea con inteligencia e integridad.

12. La opinión pública

Las dádivas y clientelismos son efectivos, pero no absolutos.

El «pueblo bueno» puede convertirse en el pueblo opositor porque muchos votaron por un cambio hacia lo mejor, no por darle poder irrestricto a un populista.

Lleva tiempo, pero ya vemos una tendencia a la baja en las encuestas y signos claros de descontento en los afectados por sus recortes presupuestales y ataques viscerales . La mejor manera de perder apoyo es ejerciendo el poder.

AMLO se ha dedicado a dividir. Esa división puede llegar hasta él.

20 años de democracia en México no han sido en vano. Muchos han aprendido a restringir al poder y sí, a burlarse de él. Eso es sano.

Falta mucho para lograr que la democracia en México se traduzca en buen gobierno. El populismo de AMLO es un inmenso obstáculo para lograrlo, pero también una inmensa oportunidad de seguir avanzando como debe ser, desde la sociedad.

Si AMLO fracasa puede empezar a hacer las cosas bien, empezando por respetar las instituciones, pero una sociedad no puede apostarle a eso, su apuesta debe ser a fortalecer el sistema para que sea a prueba populistas, así sean bien o mal intencionados.


Santiago Roel, es Director de Semáforo Delictivo, un proyecto social ciudadano para la paz en México. Se alimenta de denuncias ciudadanas valientes y de esfuerzos de transparencia de autoridades responsables.