Autodefensas: Asesinados o encarcelados por enfrentar al crimen

Feb. 23. 2017. 06:00
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Sergio Lemus Calderón
Sergio Lemus Calderón

Autodefensas: Asesinados o encarcelados por enfrentar al crimen

 

 

Hoy 23 de febrero se cumplen cuatro años de la fundación de los grupos de Autodefensas en el estado de Michoacán que surgieron en los municipios de Tepalcatepec y en la comunidad de La Ruana en el municipio de Buenavista Tomatlán. A 48 meses del surgimiento de este movimiento para liberar del hostigamiento y esclavitud del crimen organizado a los municipios, los líderes y fundadores se encuentran exiliados, encarcelados por retar al Estado y asesinados.

 

Libres los 70 autodefensas de Tumbiscario y Costa

 

Del 2013 al 2017, incluyendo ayer la muerte de Tonatihu Hernández, exlíder de los autodefensas del municipio de Pátzcuaro, suman más de 34 autodefensas o integrantes de las guardias civiles que combatieron a la delincuencia organizada con armas de fuego ante el desinterés del Gobierno Federal y del anterior Gobierno de Michoacán de atender la seguridad de los michoacanos.

 

A dos años de la masacre de Día de Reyes

 

Un año, las autodefensas conformadas por grupos ciudadanos con actividades del campo, ganadería y trabajadores de obras determinaron alzarse en armas y desafiar al grupo delincuencial en el estado para quitarse la opresión de los criminales que les pedían cuota para trabajar, mataban, levantaban para pedir rescate, o eran la autoridad ante la omisión de alcaldes y autoridades estatales que hacían oídos sordos de los señalamientos que se hacían de la presencia de grupos delictivos en cada uno de los municipios michoacanos.

 

 

La gota que derramó el vaso fue que los criminales secuestraban o raptaban a las esposas e hijas de las familias michoacanas sin que autoridad hicieran nada. Las autodefensas determinaron enfrentar sin importarles perder la vida a los delincuentes. El resultado fue expulsar a jefes de plaza y a líderes criminales de las localidades y extenderse como guardia civil a un total de 29 municipios que eran controlados por la delincuencia.

 

 

Manuel Mireles Valverde, fundador de las autodefensas de Tepalcatepec, encabezó enfrentamientos con armas de fuego en varios municipios como en Múgica, Apatzingán, en el propio Tepalcatepec, en Aquila o en Coalcomán. Las autodefensas limpiaron las comunidades y bastiones territoriales de los Caballeros Templarios, ante el derramamiento de sangre en las calles en Michoacán.

 

Solicitan atención médica para el doctor Mireles ante el juez

 

El 15 de enero de 2014, el entonces gobernador de Michoacán, Fausto Vallejo Figueroa, firmó el Acuerdo de Apoyo por la Seguridad de Michoacán y en el que se mandó a un comisionado para la Seguridad y el Desarrollo Integral de Michoacán para recuperar la rectoría de la seguridad que fue tomada por civiles armados.

 

 

Alfredo Castillo persuadió a los civiles armados de diferentes regiones del estado a que se unieran a las fuerzas policiales y crearan lo que se conoció como la Fuerza Rural y también la Fuerza Ciudadana, esta última creada para las ciudades o zonas urbanas. Castillo permitió a las autodefensas portar arma de fuego, quien después desconocería este acuerdo, ya que para él y la Federación el fin de las autodefensas puso como fecha límite a partir del 10 de mayo, último día en que deberían de dejar de recorrer los municipios sin armas y la intención era portar el uniforme y placa expedida por la Secretaría de Seguridad Pública.

 

 

Castillo y la Federación sólo utilizaron a las autodefensas para combatir a los delincuentes y expulsarlos del estado, con ellos, quedaron células del crimen organizado que hoy tratan de reagruparse para tener el control de Michoacán. Incluso, el Gobierno Federal permitió que se incorporaran personas con antecedentes criminales a las fuerzas policiales creadas por Castillo Cervantes.

 

 

De los verdaderos autodefensas asesinados se encuentran Enrique Hernández Sánchez, fundador de la autodefensa de Yurécuaro, quien era candidato a alcalde en la elección del 2015 y fue asesinado por el crimen organizado.

 

 

Lo mismo pasó con Jaime Oseguera González de Parácuaro; Nelva Edilia Sánchez, líder de las autodefensas del frente undido que se localizaba en los límites de Guerrero y Michoacán; Rafael Sánchez de La Ruana; Felipe Díaz Ávila del municipio de Coalcomán. Así como Gerardo Serafín y Pedro Serafín que encabeza a las autodefensas de Uruapan. Y Camilo Santana de Huetamo y David Zapien de Aguililla.

 

 

El 27 de junio del 2014, José Manuel Mireles Valverde fue detenido por incumplir con el ordenamiento de Alfredo Castillo de que serían detenidos aquellos que volvieran a usar armas sin placa o uniforme, motivo por el que en un megaoperativo federal de la Mira en Lázaro Cárdenas fue detenido junto con otros 70 integrantes de las “autodefensas”.

 

 

Mireles fue detenido y enviado a un penal de Sonora, y hace dos años pidió su traslado a Morelia en Michoacán, pero no fue aceptado por la administración estatal del actual Gobierno de Michoacán de Silvano Aureoles Conejo ni tampoco la Federación ha permitido que sea trasladado a Michoacán. Mireles se encuentra en un cereso de máxima seguridad en Tepic en el estado de Nayarit, en agonía de muerte por no recibir las atenciones médicas necesarias.

 

 

Mireles puede fallecer ante la falta de atención médica que se niegan a dar tanto autoridades del propio cereso de Tepic en el estado de Nayarit como de las propias autoridades federales.

 

 

Para la Federación, el doctor Mireles es un reo “peligroso” que no puede ser trasladado a Michoacán, según la ficha emitida por las autoridades penitenciarias del país, a pesar que fue uno de los “héroes” michoacanos de este siglo que pudo desterrar a los criminales del estado en un tiempo, cuando no había autoridad o nivel de gobierno que actuará en base a su responsabilidad constitucional o legal.

 

 

 

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