El descalabro de los Usos y Costumbres

El descalabro de los Usos y Costumbres

Ago. 29. 2018. 11:29
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Rodrigo Caballero Díaz
Rodrigo Caballero Díaz

Nahuatzen.- Las patrullas en las que 200 policías del estado se desplegaron hacia las salidas de Nahuatzen para resguardar la consulta ciudadana generaron alerta entre la población desde que los elementos iban pasando por el vecino municipio de Tingambato.

 

Eran decenas de camionetas, autos y camiones llenos de personal antimotines como parte del operativo de vigilancia que la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) mandó para mantener la paz en esta cabecera municipal ubicada a 97 kilómetros de Morelia.

 

El último enfrentamiento del jueves 23 de agosto de 2018 dejó varios heridos y a la población tensa, por lo que la llegada de la Policía Michoacán empeoró las cosas, el desfile de patrullas generó miedo entre la población, particularmente quienes no pertenecen a ninguno de los dos bandos.

 

Por un lado están los quieren migrar al sistema de Usos y Costumbres, representados por el Consejo Ciudadano Indígena de Nahuatzen, quienes reciben presupuesto directo en la cabecera de Nahuatzen y que buscaban consolidar el modelo autogobierno en todo el municipio.

 

Por el otro están los que quieren mantenerse en el sistema de Partidos Políticos, quienes desde temprano abarrotaron las sedes de la consulta sin importar el despliegue operativo y exigían votar lo más pronto posible a los funcionarios del Instituto Electoral de Michoacán (IEM), organismo encargado de la consulta ciudadana.

 

Y luego está la población del municipio, unos que ni se enteraron del “ejercicio democrático” y que se sorprendieron por ver 200 oficiales rodeando la cabecera municipal por lo que prefirieron mantenerse alejados de las multitudes.

 

Entre ellos estaba un señor que daba instrucciones a los que se perdían entre las calles de la cabecera, mientras platicaba con otros dos hombres en una esquina, a tres cuadras de una de las sedes en la escuela primaria “Miguel Hidalgo”.

 

-¿A usted dónde le tocó votar?

-¿En las elecciones?

-No, ahorita en la consulta.

-¿En la de Presidente?

-No, en la de usos y costumbres, para el modelo de gobierno.

-Yo no sé, no han dicho, ahora que nos avisen cuándo va a ser.

 

La desinformación entre el “pueblo” -ese conjunto de gente que los dos grupos antagónicos dicen representar- fue uno de los factores que terminó por derribar el intento por buscar un modelo distinto al de los partidos políticos.

 

Entre la desinformación, la presencia de 200 policías antimotines, la tardanza de las autoridades electorales y la realización de la consulta en medio de las fiestas patronales, al final al ejercicio democrático asistieron únicamente 2 mil 285 votantes de los casi 10 mil que pudieron haber participado sin contar las tenencias que no tuvieron ni voz ni voto.

 

Antes de que comenzara la consulta los que quieren cambiar a Usos y Costumbres se retiraron de los lugares acusando que no había condiciones para realizarla y entregaron un documento en el que exigían que se reprogramara, algo que no sucedió.

 

Sin resistencia de ningún tipo quienes apoyan a los partidos políticos terminaron ganando con un avasallador resultado de 2 mil 279 contra 6, lo que representa un descalabro no sólo para el Consejo de Nahuatzen sino en general para el modelo de Usos y Costumbres, que busca florecer con la llamada “Cheranización” del territorio purépecha.

 

Hasta el Gobierno de Michoacán celebró la derrota del sistema de Usos y Costumbres en la consulta realizada este martes 28 de agosto de 2018 con un comunicado en el que felicitaba a los integrantes de la Secretaría de Gobierno por su trabajo.

 

“Se encaminaron esfuerzos institucionales para el ejercicio democrático se diera con tranquilidad en la cabecera municipal privilegiando el diálogo como forma de lograr acuerdos que permitan la sana convivencia entre la ciudadanía y hace un llamado a la paz y concordia después de estos resultados”, decía el comunicado.

 

Quién sabe cuál hubiera sido la reacción del Gobierno de Silvano Aureoles Conejo si los Usos y Costumbres se hubieran impuesto, convirtiendo a Nahuatzen en el segundo municipio con un autogobierno indígena que lograba la expulsión de los partidos políticos.

 

Pero por qué no ha cuajó la autonomía en Nahuatzen, qué hizo la diferencia entre Cherán y Nahuatzen para un resultado tan distinto, algunas de las claves están en el libro “Cherán K´eri: Insurgencia y Contrainsurgencia” de David Romero Robles.

 

“No somos indígenas”

El 2 de mayo de 2018 quienes apoyan a los partidos políticos salieron a impedir que se llevara a cabo la primera consulta, en la que se le otorgó al Consejo Indígena el presupuesto directo de la cabecera municipal, una atribución que todavía está en sus manos.

 

Aquel día los manifestantes impidieron el paso a los funcionarios del IEM y la consulta se tuvo que hacer semanas después -el 25 de mayo de 2018- y en el municipio vecino de Pátzcuaro ante la falta de condiciones.

 

Entre las consignas de los opositores a la primera consulta destacaba la de “aquí no vengan a preguntarnos nada que no somos indígenas”, así gritaban algunas mujeres vestidas con atuendos tradicionales de la Meseta Purépecha.

 

Los pobladores apoyaban un modelo de Partidos Políticos al que estaban acostumbrados, uno en el que son estos institutos políticos quienes de manera interna eligen a los candidatos y se los presentan a la población para que los voten el día de las elecciones.

 

En 2007, mucho antes de que Cherán si quiera pensara en autonomía, el ejercicio de elección de los candidatos de partidos políticos era a través de las asambleas de barrio, esta idea de que los aspirantes salían de los 4 barrios estaba presente mucho antes de que migraran al sistema de Usos y Costumbres.

 

Esta es una de las claves que se encuentran en el libro “Cherán K´eri: Insurgencia y Contrainsurgencia”, ya que habla de una organización por Usos y Costumbres que se ejercía de facto antes de que Cherán buscara tener un autogobierno.

 

Además, hay una cosmovisión y una identidad indígena mucho más arraigada en Cherán que en Nahuatzen, Cherán está a medio camino de la mayoría de los pueblos purépechas  de las cuatro regiones y conservó aún más tradiciones que sus vecinos.

 

Esta fue una de las razones por las que el “nuevo” modelo de gobierno de Cherán que tomó protesta el 1 de enero de 2012 llegó con una aceptación mayoritaria, la identificación con la identidad indígena estaba presente, en Nahuatzen no, al menos no entre la mayoría de la población.

 

Consulta desinformada

De acuerdo con el Convenio 169 de la Organización Internacional de Trabajo (OIT) -la norma internacional que les permite a las comunidades indígenas acceder a los modelos de autogobierno- la consulta para migrar a este sistema debe ser “previa, libre, informada, adecuada y a través de sus instituciones”.

 

En Cherán la convocatoria para la consulta se hizo el 9 de diciembre de 2011, la fase informativa se hizo el 16 de diciembre del mismo año, la consulta el 18, los resultados se dieron el 19 y se entregaron al congreso el 20 del mismo mes, en total fueron 12 días para hacer el ejercicio y nueve de una intensa campaña de perifoneo y reuniones con la población para explicar cómo funcionaban los Usos y Costumbres.

 

En Nahuatzen se aprobó la consulta el 17 de agosto por mandato judicial y la fase informativa y consultiva se hizo el mismo día el 28 de agosto de 2018 por la mañana y por la tarde se entregaron los resultados.

 

Ni el IEM, ni el Consejo Ciudadano Indígena hicieron la tarea de explicar en qué consisten los Usos y Costumbres, quienes llegaron a la consulta solamente sabían que no querían saber más del Consejo Ciudadano y que votar en contra era la herramienta para eliminarlo.

 

De hecho, muchas personas pensaban de inmediato quitarle al Consejo Indígena la sede de la Casa Comunal –Presidencia Municipal- una vez que fueran derrotados en la consulta y tuvieron que explicarles que no se podía, porque aunque perdieron esta consulta todavía los respalda la primera, en la que ganaron la representación de la cabecera municipal y les otorgaron el presupuesto directo que le corresponde.

 

Aquí aparece además otro elemento que se agregó a la mezcla, había hartazgo contra los miembros del Consejo Indígena acusado de abusos que iban desde cortes de agua a la población hasta amenazas, agresiones físicas e intimidaciones, que aunque nunca se presentaron denuncias formales sí despertaron el enojo de una parte de la población.

 

La polarización de las dos partes jugó un papel importante ante las agresiones que se dieron en ambos grupos, al grado de que provocó quema de casillas electores el 1 de julio de 2018 que en última instancia llevó a la anulación del proceso, dejando fuera al alcalde electo –y promotor de los grupos pro partidos- David Otlica Avilés.

 

La mirada en Nahuatzen

Otro elemento que ayudó a la derrota de los Usos y Costumbres es el tiempo, cuatro meses después del levantamiento de Cherán contra la delincuencia organizada llegaron las elecciones y el hartazgo estaba fresco, tanto que provocó la unión de una gran parte de los pobladores en contra del sistema de partidos.

 

El cambio de gobierno llegó justo a tiempo y permitió canalizar el movimiento en contra de los gobiernos municipales, esos que habían estado coludidos con criminales, para cambiar la forma de gobernarse.

 

De nada les sirvió a los partidos políticos en 2011 hacer un frente PRD-PRI-PAN encabezado por Antonio Charapiti, de hecho fue contraproducente porque -sobre todo los perredistas- se dijeron desilusionados por ver a los partidos antagónicos unidos con la mera intención de volver a llegar a la presidencia municipal.

 

Hoy el Consejo Ciudadano Indígena de Nahuatzen llega con casi tres años de desgaste a su primer proceso electoral para buscar los Usos y Costumbres, sin importar que hubiera sido elegido democráticamente en una Asamblea General, el tiempo le jugó en contra.

 

Había muchas quejas, muchas caras muy conocidas, muy pocas propuestas y la falta de promoción de la identidad indígena y la consolidación de los Usos y Costumbres fueron factores que terminaron por desconectar a la población del nuevo modelo de gobierno.

 

El tiempo electoral de 2018 además llegó con un Partido de la Revolución Democrática (PRD) ansioso por recuperar los espacios que Morena le quitaba en todo el territorio michoacano.

 

Esta es la última clave que revirtió los resultados de la consulta ciudadana, los ojos del Gobierno de Michoacán y del PRD estaban sobre Nahuatzen, David Otlica Avilés recibía apoyo de la dirigencia perredista encabezada entonces por Martín García Avilés, del candidato a senador Antonio García Conejo y de su medio hermano el gobernador Silvano Aureoles Conejo.

 

Por allá por 2011 y 2012, se venía un cambio de poder en Michoacán y en México con el regreso del Partido Revolucionario Institucional (PRI) a la presidencia del país y a la gubernatura de la entidad.

 

“Ante este escenario político, Cherán no era prioridad para las dirigencias de los partidos políticos del estado, pues estaban en juego espacios de poder más importantes, por ello a la militancia y a los líderes de partidos en la comunidad los dejaron solos”, escribió David Romero en su libro.

 

Pero en 2018 los ojos estaban sobre Nahuatzen, en primera porque cada municipio que ganara el PRD era uno menos para la aplanadora de Morena, en segundo por los lazos familiares entre la dirigencia del Sol Azteca y los aspirantes del municipio y en tercera por la imagen de gobernabilidad que quería proyectar el Gobierno de Michoacán al mundo.

 

De hecho los candidatos a la alcaldía -al igual que en Cherán- estuvieron a punto de formar un frente con la finalidad de que un solo candidato se enfrentara a Morena y a los promotores de los usos y costumbres, aunque al final no se logró.

 

Por eso ahora de momento no cuajaron los Usos y Costumbres –aunque sí mantienen control de la cabecera municipal de Nahuatzen- por lo que este episodio es el primer descalabro del sistema de autogobierno que venía ganando terreno en Cherán, Santa Cruz Tanaco, San Felipe de los Herreros, Santa Fe de la Laguna y Pichátaro.

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