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Las “enfermedades crónicas” de los nuevos hospitales

Las “enfermedades crónicas” de los nuevos hospitales

Abr. 08. 2019. 11:16
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Rodrigo Caballero Díaz
Rodrigo Caballero Díaz
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Morelia.- Los nuevos hospitales especializados de Morelia, sobre todo el Hospital Infantil, todavía no se han inaugurado y ya tienen enfermedades crónico-degenerativas que afectan su estructura y los ponen en riesgo de colapsar.

Este es el caso del nuevo Hospital InfantilEva Sámano de López Mateos”, que cuenta con riesgos en una parte de su cimentación y que salieron a la luz luego del sismo del 19 de septiembre de 2017.

La Oficina de Ingeniería Sanitaria de la Comisión Estatal para la Protección de Riesgos Sanitarios (Coepris) hizo un diagnóstico que entregó a la secretaria de Salud, Diana Celia Carpio Ríos, en donde advertía los riesgos estructurales del hospital.

El documento SC/DEASC/1479/2018 del que IDI Media tiene una copia fue entregado el 18 de mayo de 2018 y en el explican que estos riesgos los sabía el ex secretario de salud, Elías Ibarra Torres, desde el 30 de enero de 2018.
El documento fue firmado por el ex comisionado, Rafael García Tinajero, quien asumió el cargo el 1 de noviembre de 2016 y presentó su renuncia con carácter de irrevocable el 9 de julio de 2018.

“Dadas las transformaciones políticas que se están viviendo en Michoacán y el país, es preciso hacer un alto para inmediato retomar el camino en mi vida personal, profesional, política y como servidor público, para seguir siendo fiel a mis principios políticos e ideológicos y continuar sirviendo a la gente”, anunció después en sus redes sociales.

Hundimientos, rupturas y malos manejos

De acuerdo con el informe de la Coepris fueron descubiertos hundimientos en la superficie de relleno del Cuerpo 3 en la que se encuentran las áreas de Urgencias, Laboratorio e Imagenología.

Estos hundimientos fueron provocados porque no se utilizó material adecuado para el relleno sino que la empresa reutilizó el mismo material que sacó durante la excavación y ni siquiera lo compactó.

“En la ejecución de los trabajos de construcción no se cuenta con Supervisión Externa, efectuada por una empresa contratada para este fin, como lo establece la Ley de Obras Públicas”,

apunta el documento.

Además, una vez que quedaron expuestas por el hundimiento las zapatas corridas y las contratrabes que son los cimientos de concreto sobre los que se construyó el hospital, la Coepris constató la “pésima calidad en la construcción”, en la que ni siquiera había un diseño en caso de que hubiera un sismo.

La Comisión encontró que las varillas con las que se hicieron los cimientos del Cuerpo 3 son varilla de 3/8 -muy pequeña para este tipo de estructura- y que las zapatas y contratrabes tienen menos de la mitad del tamaño requerido para este tipo de estructura.

Esto provocó que los cimientos se cuartearan durante el sismo y las varillas quedaron expuestas, por lo que para la Coepris es urgente que se realice un proyecto adecuado de refuerzo de toda la cimentación, algo que comenzó a hacer la Secretaría de Salud desde entonces.

En algunas partes como en la zona de Urgencias -para contrarrestar los efectos del sismo- se reforzaron los cimientos para evitar el colapso del edificio, sin embargo, esto se hizo dando por sentado que el proyecto inicial se había realizado con los materiales y las técnicas adecuadas.

No se realizaron estudios de laboratorio de los materiales para comprobar que el concreto sea el correcto y tampoco se verificó que se hayan cumplido con los lineamientos mínimos de construcción, además de que hay parches por aquí y por allá, por lo que es probable que el proyecto de refuerzo solamente haya servido para meterle dinero bueno al malo.

Avance lento y promesas rotas

Esta obra arrancó oficialmente el 10 de junio de 2013, durante el mandato interino del ex gobernador, Jesús Reyna García, y se han gastado alrededor de mil 400 millones de pesos, sin embargo, actualmente ya no es lo que inicialmente se había prometido.

Con la administración del gobernador, Silvano Aureoles Conejo, el proyecto se modificó para poder terminarlo a tiempo reduciendo por ejemplo el número de camas y eliminando áreas como la de urgencias para atender quemaduras de niños y también la de patología.

El nuevo proyecto se apresuró tanto que quitaron lavanderías, área forense y las prometidas residencias médicas, que fueron una iniciativa de los doctores para tener un lugar en donde descansar entre turnos por lo lejos que queda el hospital de la ciudad.

Otro problema es que el avance general de la obra era de apenas entre el 10 y el 15 por ciento en mayo de 2018, cuando al mismo tiempo la secretaria de salud presumía que iba por el 55% y meses después uno del 75%.

El 12 de diciembre de 2018, Diana Carpio aseguró que la obra ya estaba construida “casi” en su totalidad y solamente faltaba el equipamiento, pero que todavía no podían cerrar el sistema de ductos pues tenían que conectar maquinaria que aún no recibían.

Las dos obras superan los 2 mil 700 millones de pesos, ya que se requirieron mil 600 para el Hospital Civil y otros mil 100 para el Infantil y es la parte más grande de la llamada Ciudad Salud que comenzó a construirse en el 2010.

En el caso del Hospital Infantil, los costos superarán los mil 400 millones de pesos y apenas se trabaja en componer los errores de diseño y cimentación que se vienen arrastrando; a pesar de tener enfermedades crónico-degenerativas desde su concepción, Diana Carpio aseguró que luego de 8 años de retraso, al final del primer trimestre de 2019 se espera que se inauguren los nuevos hospitales.