Michoacán ni desarrollo democrático ni estado de derecho: Estudio

Michoacán ni desarrollo democrático ni estado de derecho: Estudio

Mar. 18. 2018. 23:00
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Rodrigo Caballero Díaz
Rodrigo Caballero Díaz
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Morelia.- El estado de Michoacán ocupa el cuarto lugar como la entidad que menor desarrollo democrático tuvo durante 2017, lo que significa que está amenazada la toma de decisiones por parte de su ciudadanía de cara a las elecciones de 2018.

De acuerdo con el Índice de Desarrollo Democrático 2017, Michoacán se ubica entre los 11 estados que obtuvieron un mínimo en este rubro, es decir, que su población no cuenta con los requerimientos básicos para el ejercicio democrático.

El estado destacó junto con Morelos, Veracruz y Guerrero por el pobre desempeño, calidad y eficiencia de su sistema político para generar mejores condiciones de desarrollo humano para sus habitantes, así como de igualdad tanto económica como política.

También por su incapacidad para lograr gobernabilidad, al grado que hay regiones de la entidad consideradas fuera del estado de derecho, en las que la población no tiene referencia de un gobierno constituido.

En un universo donde cero es un nulo desarrollo democrático y 10 mil es el máximo desarrollo al que se puede aspirar, a Michoacán lo califican con mil 23, muy por debajo de la media nacional de 4 mil 771.

“Claramente la democracia mexicana está atravesada por tres flagelos graves para la democracia que son la violencia, la corrupción y la desigualdad, son los tres factores que simbolizan más claramente el mejor o peor comportamiento de las entidades en el índice de la democracia, porque aquellas que tienen severos problemas de corrupción, desigualdad y violencia son las que tienen peor desarrollo democrático”, aseguró el investigador Jorge Arias de la Fundación Adenauer y Polilat.

Ciudadanía acorralada

La Fundación Adenauer y Polilat realiza este estudio desde 2010 para medir el avance o retroceso de la democracia en México a partir del análisis de ocho temas como son: el respeto a la ley, la rendición de cuentas electoral y la rendición de cuentas en general.

Además mide la participación ciudadana, la competencia electoral, la respuesta del gobierno ante problemáticas que repercute en la satisfacción de la sociedad civil, el respeto pleno de los derechos y si hubo una mayor igualdad política, social y económica.

El estudio revisa también la democracia de los ciudadanos en donde se miden las libertades de las personas, así como las amenazas que los violentan e impiden que puedan ejercer sus derechos de manera libre y pacífica.

“En materia de violencia hay una sensación de un paso adelante dos hacia atrás, en cuanto a corrupción por todos los casos que han estallado permanentemente realmente ha sido un proceso muy negativo y lo que hace a la desigualdad no se han corregido los factores estructurales que hacen al mal funcionamiento”, concluyó el investigador.

Elecciones en riesgo

El panorama que plantea el estudio no parece nada alentador de cara a las elecciones de 2018, en las que se renuevan diputados locales, diputados federales, senadores y alcaldías en 112 municipios de Michoacán.

Sin embargo, contrasta con el optimismo que muestra el Gobierno del Estado de Michoacán, que presume la gobernabilidad en todas las regiones del estado ignorando la violencia que azota a la entidad.

“No hay riesgo del proceso electoral, yo creo que hay condiciones para que el proceso electoral se lleve en un marco de tranquilidad y donde el ciudadano pues se pueda salir y ejerza su derecho al voto”, aseguró el titular de la Subsecretaría de Gobernación de Michoacán, Armando Hurtado Arévalo.

El funcionario llamó a no alarmarse por la situación de violencia que atraviesa la entidad pues este ha sido un tema prioritario en la agenda de gobierno, por lo que negó que exista una amenaza real contra las elecciones en Michoacán.

En medio de la crisis democrática, el titular de la Secretaría de Gobierno, Adrián López Solís, dejó su cargo para buscar un escaño en el Congreso del Estado de Michoacán como diputado plurinominal, obligando a un cambio en el gabinete de Silvano Aureoles Conejo.

En su lugar entró el ex diputado, Pascual Sigala Páez,  a quien le encomendaron la tarea de mantener diálogo abierto con los distintos sectores de la sociedad, así como velar por la gobernabilidad de la entidad como sus más grandes responsabilidades.

Dos objetivos que deberían ser prioritarios para la administración de Aureoles Conejo, si es que quiere contrarrestar la crisis de gobernabilidad que reveló el Índice de Desarrollo Democrático 2017.