Napoleón Gómez Urrutia, el “Romero Deschamps” de MORENA

Napoleón Gómez Urrutia, el “Romero Deschamps” de MORENA

Feb. 20. 2018. 16:17
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Jesús Munguía
Jesús Munguía
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En algo coincide tanto Napoleón Gómez Urrutia con Carlos Romero Deschamps. Ambos son ricos a costa de la explotación de los recursos naturales del país y de las cuotas sindicales de miles de trabajadores que han dado su vida en la rama de la minería y de los hidrocarburos, respectivamente.

 

La reciente nominación de Gómez Urrutia como candidato plurinominal al Senado de la República por Andrés Manuel López Obrador en MORENA representa la búsqueda de un voto corporativo que le permita al tabasqueño ganar con una amplia diferencia en las próximas elecciones. Lo que tanto criticó AMLO de la corrupción y de los líderes sindicales como el caso de Petróleos Mexicanos ahora se está haciendo con darle protección del fuero a Napoleón Gómez Urrutia, quien es acusado por el Gobierno Mexicano de defraudar con 50 millones de dólares a los trabajadores mineros del país.

 

Napoleón Gómez Urrutia esta exiliado de México y vive en Canadá porque de regresar sería detenido por las autoridades mexicanas. Romero Deschamps también ha cometido fraudes y ha ejercido una opacidad en no transparentar en que se gastan los recursos de los sindicalizados de su gremio. Romero Deschamps tuvo en este sexenio que ceder el Consejo de Administración de PEMEX en el que era juez y parte en la contratación de proveedores, empresas de mantenimiento o de nuevas obras y también en la contratación de personal, donde favoreció a familiares, hijos cuñados o nueros.

 

Con la reforma energética y bajo nuevo esquema de contratación, el ahora senador del PRI, fue amenazado por el gobierno federal de tener el mismo destino que la maestra Elba Esther Gordillo, en caso de oponerse a la reforma energética. El líder de los petroleros era quien mandaba en el consejo de administración de PEMEX al beneficiar a sus familiares de otorgarles concesiones con hasta 40 años de concesionamiento por darle mantenimiento a plantas, infraestructura o red de distribución de gasolina en el país. Era un negocio redondo para su familia por los millones anuales en que se beneficiaba y que el PRI nunca inició en este sexenio una investigación.

 

Romero Deschamps como senador no ha hecho nada. Una cosa sí, cobrar de nuestros impuestos para pagarles sueldos de 200 mil pesos mensuales, que su dieta senatorial genera risa ante los ingresos que se obtienen de cuotas mensuales que se depositan o descuentan a los trabajadores de PEMEX.

 

Deschamps es símbolo de la corrupción y de la protección hecha por el PRI en este gobierno federal.

 

Napoleón Gómez Urrutia es el líder del sindicato de los mineros, con ganancias de cuotas sindicales que superan los millones de dólares, cuenta con concesiones de minas en varios puntos del país y a pesar de que dice combatir a las empresas mineras de origen canadiense, este es el país que le permitió exilio político para no ser detenido y seguir recibiendo ganancias de producto de los trabajadores de las minas.

 

Su designación como candidato a Senador ha polarizado. Una de las características de Andrés Manuel López Obrador. Ni cercanos a su equipo de campaña les cae veinte de que será un senador con poder y sin necesidad económica, pero con cuentas pendientes ante la justicia y en busca de tener fuero para ser impune.  Un tache para Andrés Manuel López Obrador.

 

El candidato presidencial de MORENA defendió a Gómez Urrutia por considerar que es un exiliado político y quiere hacerle “justicia” para que regrese a México. Pero la pregunta es ¿Cuándo se hará justicia a las familias víctimas de la mina de Pasta de Conchos y que Napoleón Gómez solapó esta tragedia?

 

En el cambio de la cámara de senadores de este año se irá el magnate petrolero Romero Deschamps y llegará el zar de la minería, Napoleón Gómez Urrutia.