Fiscal

Raja política entorpece designación de Fiscal Anticorrupción

Mar. 22. 2018. 19:02
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Rodrigo Caballero Díaz
Rodrigo Caballero Díaz
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Morelia.- El acuerdo para nombrar al titular de la nueva Fiscalía Anticorrupción del estado de Michoacán se vio opacado por la raja política que los diputados buscan sacar a cambio de votar por alguno de los aspirantes.

 

Este jueves 22 de marzo de 2018, los legisladores bajaron de la orden del día el punto de la sesión en el que se iba a elegir al fiscal especializado en materia de delitos relacionados con hechos de corrupción de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE).

 

Tampoco se llevó a cabo la aprobación de los magistrados especializados en anticorrupción y responsabilidades del Tribunal de Justicia Administrativa del Estado de Michoacán debido a que los diputados le están poniendo precio a su voto a cambio de lugares para los suyos adentro de la fiscalía y en el tribunal.

 

Pero no sólo es el reparto de posiciones adentro de la propia fiscalía y entre los magistrados anticorrupción, otros legisladores están mezclando la designación con las elecciones del próximo 1 de julio, con la finalidad de amarrar candidaturas y cargos.

 

“El problema es también que luego los compañeros, no nada más de mi grupo parlamentario, todo lo quieren pegar con el proceso electoral y la verdad quieren sacar algo a cambio de su voto”, aseguró el diputado Ángel Cedillo Hernández.

 

El reparto de lugares con cuota de los partidos políticos no solamente está retrasando la aprobación del nuevo fiscal en la entidad, además es una movida política que le resta legitimidad a un nuevo órgano que busca responderle a la ciudadanía que exige combate a la corrupción.

 

La terna de aspirantes al cargo de Fiscal Anticorrupción está compuesta Alejandro Carrillo Ochoa, Edgar Hugo Rojas Figueroa, Salvador Sandoval Rodríguez y Marco Aurelio Nava Cervantes., es último uno de los perfiles más fuertes pero ampliamente señalado por ser cercano al gobernador de Michoacán, Silvano Aureoles Conejo.

 

“Si se quieren referir a Marco Aurelio pues es que el compañero tiene experiencia laboral, él trabajó ocho años en el Poder Judicial, él encontró en su camino al señor Silvano Aureoles que luego se convirtió en gobernador pues esas son cosas que ni él le sabía”, defendió Ángel Cedillo, legislador del Partido de la Revolución Democrática (PRD).

 

Los perredistas impulsan a Marco Aurelio dentro de la terna a pesar de que sus señalamientos como un protegido del gobernador le restarían legitimidad a cargo de la fiscalía que se supone debe nacer alejada de cualquier compromiso político.

 

El Partido Revolucionario Institucional (PRI) impulsa a Salvador Sandoval Rodríguez, un perfil con experiencia en la Auditoría Superior de Michoacán (ASM), que en varias ocasiones asesoró a esta fracción parlamentaria.

 

“Debe ser un fiscal independiente no ligado a ningún órgano de gobierno, ya sea federal, estatal o municipal para que le pueda dar certeza realmente al sistema”, aseguró el diputado Mario Armando Mendoza Guzmán, “el único es el licenciado Salvador, los demás es claro incluso las posiciones que tienen en gobierno”.

 

Los priistas impulsan a Salvador Sandoval mientras que un indeciso Partido Acción Nacional (PAN) se debate entre generar un contrapeso político al gobierno de Silvano Aureoles u honrar la coalición “Por Michoacán al Frente” y darles al fiscal a cambio de puestos y cargos populares de cara al proceso electoral 2018.

 

“Ese es el problema, hay quienes no coincidimos que tiene que ser un tema de reparto de cuotas, hay quienes así lo quieren plantear y por eso no hay habido los acuerdos, ese es en el estira y afloja que estamos”, subrayó el diputado Ernesto Núñez Aguilar del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), quien tiene la misma disyuntiva de los panistas.

 

La falta de consenso para elegir al Fiscal Anticorrupción podría generar que una nueva ronda de convocatorias sea lanzada, algo que no solamente retrasa la designación del cargo sino que desgastaría aún más la credibilidad del nuevo cargo.

 

“En el caso del Fiscal Anticorrupción es una posibilidad jurídica, es decir, en el supuesto de que no obtuvieran la mayoría calificada ninguno de los cinco: sí tendría que volverse a reponer a alzar una convocatoria nueva y volver a iniciar el procedimiento”, apuntó el diputado panista Héctor Gómez Trujillo.

 

En el caso de que uno de los aspirantes no logre tener más de dos terceras partes de los votos de los diputados de la LXXIII Legislatura, entonces podría declararse desierta la designación y volvería a empezar el procedimiento.

 

“Se siente en el ambiente que como no hay acuerdo finiquitado entre los grupos parlamentarios para definir esta línea del Fiscal Anticorrupción pues probablemente nadie logre los dos tercios de los presentes”, calculó el perredista Ángel Cedillo.

 

El problema es que entre más tiempo tarde en elegirse la sospecha de la cantidad de acuerdos políticos que se hacen “en lo oscurito” crece entre la ciudadanía, al grado de que nacería muerto un sistema creado para darle luz de legalidad a los michoacanos.

 

“Tiene que surgir legitimado de todo este proceso porque fue un andamiaje jurídico muy complicado, fueron muchos meses de trabajo en la parte legislativa para que después se muera por un tema de acuerdos políticos”, exigió Ernesto Núñez.

 

Los diputados prometieron una designación antes de irse de vacaciones de Semana Santa el próximo miércoles 28 de marzo, e incluso trabajar los días santos si es necesario, sin embargo, los intentos de sacarle raja política al asunto generan una sombra de corrupción sobre el cargo que debería combatirla.