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“SSP me despidió por ser discapacitado”

Jun. 09. 2019. 21:02
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Rodrigo Caballero Díaz
Rodrigo Caballero Díaz
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Morelia.- Desde que Arturo Vizcarra fue despedido de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) ha caído en una depresión que no le permite dormir ni concentrarse en sus actividades diarias.

“Tomo pastillas para dormir, tomo pastillas para controlar los nervios, estoy muy deprimido, siento mucha impotencia porque perdí mi salario que era para ayudar a mi familia”

aseguró.

Vizcarra se desempeñaba como guardia de seguridad del Instituto Estatal de Estudios Superiores en Seguridad y Profesionalización Policial (IEESSPP) hasta el 22 de noviembre de 2018, cuando fue despedido sin motivo aparente.

En entrevista exclusiva para IDI Media el joven de 29 años aseguró que apenas el 31 de octubre de 2018 había firmado un contrato para seguir trabajando como cuidador pero eso no les importó a sus superiores, quienes le informaron que ya no tenían espacio para él.

Arturo Vizcarra estuvo desde marzo hasta noviembre de 2018 en el IEESSPP y todavía le deben las últimas dos quincenas que trabajó, además de que no le pagaron ni un peso cuando le informaron que por recorte de personal se iba a quedar sin empleo.

“No hubo ni una queja, no hubo ni una querella, no hubo nada, nomás me dijeron que no había presupuesto, que ya no tenían dinero para pagarme y que había recorte de personal, ese día como cinco nos quedamos sin trabajo”

detalló.

Sin embargo, Vizcarra aseguró que el motivo de su despido fue por su discapacidad motriz que le dejó un accidente en motocicleta ocurrido el 22 de febrero de 2008, cuando un impacto le dejó secuelas que limitan sus movimientos.

“Yo creo que me despidieron porque me ven chueco y piensan ‘este no ha de poder déjame traigo a uno completo’ pero no, yo siempre he podido hacer todas mis cosas, no necesito que me hagan todo”

dijo.

Pero este mismo espíritu que muestra de querer salir adelante es el que se ve afectado por su despido, ya que ahora siente que al quitarlo de su trabajo le están negando la posibilidad de valerse por sí mismo.

“Me pega mucho sentirme inútil, así es como me están haciendo sentir sin mi trabajo”

dijo el muchacho, quien exige que le devuelvan su empleo o, por lo menos, le paguen un finiquito por los meses que duró trabajando en el IEESSPP.

Puertas cerradas

Cada vez que ha intentado volver al IEESSPP para reclamar lo que le deben dice que le impiden el paso en la entrada que él solía vigilar y ninguno de sus ex compañeros de trabajo le permite ingresar para hablar con los encargados administrativos.

Luego de varios meses se cansó de que le cerraran la puerta y dejó de pedir su dinero, hasta que le aconsejaron seguir insistiendo, por lo que intentó presentar una queja ante la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH).

“Me dijeron que lo mío era laboral y me mandaron a la Comisión de Trabajo y Previsión Social, así me traen de un lugar a otro y yo no quiero seguir toque y toque puertas porque nomás no me las abren”

detalló.

Por eso ahora trata de que su caso se conozca pero dijo que no busca pelear con sus antiguos patrones, simplemente que le paguen lo que dice que por derecho le corresponde.

“Me dicen que presente una queja contra Bernal (Antonio Bernal Bustamante, director del instituto) pero yo no quiero presentar una queja contra él, no quiero pelearme, no me interesa pelearme, nada más que me paguen lo que me corresponde”

concluyó.