Comuneros exigen mayor seguridad en Paracho

Sólo 2 jueces hablan lengua indígena en Michoacán

Ago. 11. 2017. 08:45
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Rodrigo Caballero Díaz
Rodrigo Caballero Díaz
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Morelia, Mich., a 11 de agosto de 2017.  En todo el territorio michoacano únicamente existen dos jueces que hablan lenguas indígenas, uno Purépecha en el municipio de Uruapan y otro Náhuatl en el municipio de Coahuayana, reconoció el Supremo Tribunal de Justicia del Estado.

Esto significa que solamente dos personas pueden entender en su propio idioma a una parte de la población indígena, quienes conforman el 27.69 por ciento del total de los michoacanos según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

En su más reciente censo de 2015, el Inegi señaló que casi el 28 por ciento de los 4 millones 599 mil 104 michoacanos se identificaban como indígenas, es decir, alrededor de un millón 270 mil personas; no obstante de esa cantidad solamente 136 mil 608 dijeron que hablaban una lengua indígena y son ellos quienes quedarían desprotegidos.

Aunque son cinco los pueblos originarios que existen en Michoacán –Otomí, Mazahua, Náhuatl, Pirinda y Purépecha- no hay más jueces que hablen las diversas lenguas indígenas y los únicos dos no pueden moverse de su lugar de trabajo.

Durante la presentación del Protocolo de actuación para quienes imparten justicia en casos que involucren derechos de pueblos indígenas, el magistrado Alejandro Bribiesca Vázquez señaló que la falta de jueces indígenas aleja la justicia de las comunidades.

“Yo creo que les queda lejos esa justicia, o sea, si tengo un juez en Uruapan y tengo otro en Coahuayana, cómo pueden los miembros de Tingambato o los miembros de Mexiquillo acercarse a la justica; tiene un costo en tiempo, en dinero, en traslado y en estancia”, subrayó el magistrado de la Novena Sala Penal en Michoacán.

Mientras no haya más jueces que hablen lenguas indígenas y no puedan moverse en diversas partes del territorio michoacano, el magistrado Bribiesca Vázquez dijo que la justicia seguirá siendo inalcanzable para este 27.69 por ciento de la población.

Jueces comunales

Hasta el año 2002, en Michoacán existía una figura que podía llevar la justicia hasta los pueblos originarios, se trataba de los jueces comunales, encargados de resolver problemáticas cotidianas que sucedían en las comunidades indígenas.

Los jueces comunales eran sujetos avalados por las asambleas comunales que se impartían justicia en lenguas indígenas respecto a asuntos cotidianos desde el robo de una gallina hasta un pleito de cantina ahorrándoles tiempo, dinero y esfuerzo a los pueblos indígenas.

Sin embargo, estos jueces -quienes sí eran itinerantes- desaparecieron luego de que una reforma los obligara a ser abogados profesionales, ya que la mayoría ejercía su cargo sin haber estudiado leyes y esto fue considerado una irregularidad por el Poder Judicial.

Pero los nuevos jueces comunales que concluían sus estudios como abogados rara vez volvían a sus propias comunidades, lo que provocó que esta figura jurídica cayera en desuso y por años se mantenga al borde de la extinción.

“Yo creo que debemos regresar al juez comunal de cada comunidad, lo veo como una forma de que el juez diga, en sus conflictos cotidianos, cómo se debe reparar un daño para evitar que se repita”, insistió el magistrado Alejandro Bribiesca Vázquez.

El magistrado del Supremo Tribunal de Justicia de Michoacán aseguró que a través de esta figura se podría acceder a la justicia y, además, se garantizaría que las sentencias sean acatadas puesto que los jueces comunales tienen el respaldo de los pueblos indígenas.

“Lo más importante es que las comunidades designen a sus propios jueces y algo también que el juez sea itinerante, un juez itinerante que pueda salir de su lugar, que el juez de Coahuayana comunal tenga la capacidad logística de estar en Aquila o en Mexiquillo”, concluyó el magistrado.