Queman 200 hectáreas de bosque para plantar aguacate

Queman 200 hectáreas de bosque para plantar aguacate

Feb. 13. 2019. 11:36
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Rodrigo Caballero Díaz
Rodrigo Caballero Díaz
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Coeneo.– El bosque de un predio particular y una parte de tierra ejidal fue talado e incendiado para dar paso a una huerta de aguacate de poco más de 200 hectáreas en el cerro de Cupamba en Comanja, municipio de Coeneo, Michoacán.

Los talamontes arrasaron con más de 160 mil pinos, encinos y madroños; algunos 25 años en la zona y otros fueron plantados durante los últimos seis años por los pequeños propietarios del lugar.

“Este debe ser el predio más grande que se ha destruido sin lugar a dudas, sabemos de destrucción de grandes hectáreas de tierras comunales o ejidos en todo Michoacán pero un predio privado como Cupamba no, este es el más grande”, dijo uno de los propietarios.

El ecocidio comenzó en enero de 2018, con la tala del lugar y durante todo el año pasado siguieron trabajando en la zona hasta que cortaron poco más de 200 hectáreas de bosque virgen que no había sido utilizado para ningún tipo de cultivo.

El 7 de febrero de 2018 los propietarios interpusieron una denuncia ante la extinta Procuraduría General de la República (PGR), la Comisión Nacional Forestal (Conafor), Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y ante la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) debido a la presencia de talamontes armados.

Sin embargo, ninguna de las instancias federales hizo algo por impedir que siguieran desmontando el cerro, al grado de que cientos de camiones cargados de madera salieron del lugar sin que ninguna autoridad les impidiera el paso.

“Vemos una ineficacia enorme, un desinterés de las autoridades para hacer su trabajo y una falta de conciencia en cuando a qué se perdió, nosotros decidimos proteger esta zona para conservar los árboles para la comunidad, durante los últimos años reforestamos, invertimos tiempo y dinero y ahora todo se perdió”, aseguró la propietaria.

En el lugar la tala no ha parado, este martes 12 de febrero de 2019, los propietarios volvieron al lugar acompañados por autoridades federales y cuando llegaron todavía se podía ver el humo del incendio que provocaron los talamontes el día anterior.

El operativo fallido

IDI Media pudo constatar los daños de la tala clandestina que se hizo en el predio de Cupamba donde actualmente ya se encuentra instalada una huerta de aguacate con cientos de plantas a lo largo de las 200 hectáreas.

En el lugar hay una retroexcavadora, dos cargadores de cadena, un tractor, dos camionetas, una pipa, equipo de pesticida y equipo de riego, así como cientos de costales de cemento, cal y fertilizante.

Al entrar al sitio también se puede ver una olla de tierra en la que se almacenará agua de lluvia para los aguacates, todo esto se ha instalado en el lugar entre enero de 2018 y enero de 2019.

Durante un operativo en el que participó la Sedena, la Profepa y la Agencia de Investigación Criminal de la PGR, los propietarios del predio pudieron entrar a sus tierras luego de un año de no poder acercarse por la presencia de sujetos armados.

“Hemos subido solamente tres veces en el último año, pero esa gente está armada, eran muchos los que estaban cortando árboles y traían las motosierras, los machetes y armas, no podíamos acercarnos a nuestra propia tierra”, aseguró la propietaria.

En las tres ocasiones anteriores que han entrado con la PGR junto a elementos del Ejército Mexicano encontraron personas talando el bosque, sin embargo, al no tener órdenes de aprehensión casi ninguno de los talamontes fue detenido.

“Solamente en una ocasión detuvieron a uno de ellos pero las demás los dejaban irse, porque no encontraron nada para detenerlos, para nosotros es frustrante ver cómo las autoridades simplemente no hacen su trabajo”, denunciaron.

Este operativo no fue la excepción, ya que los cinco hombres que cuidaban la plantación salieron libremente debido a que el Ejército Mexicano y la PGR decidieron no asegurar la huerta de aguacate.

El Ministerio Público Federal a pesar de tener las denuncias no actuó para cerrar la huerta y únicamente se dedicaron a tomar fotografías de lo que había en la zona y documentar lo que pudieron ver en la huerta de aguacate.

-¿Estas ustedes las plantaron? –preguntaban los ministeriales a los propietarios.

-¿El aguacate? 

-Sí.

-¡No! ¡Cómo cree!  Si eso es precisamente lo que estamos denunciando.

-¿Entonces aquí talaron para plantar aguacate? –preguntaban incrédulos los agentes de la PGR

-Sí, para eso se metieron.

-¿Pero para qué plantaron aguacate? –preguntaban los ministeriales.

-¿Cómo para qué? pues para venderlo –respondían enojados los propietarios del predio.

Al final del operativo no solamente no hubo arrestos sino que la huerta se quedó tal y como estaba debido a que los agentes del Ministerio Público Federal determinaron que no podía alterarse la escena del crimen, a pesar de que no se acordonó la zona ni tampoco se aseguró nada de lo que encontraron.

“En un operativo serio, si quisieran hacer su trabajo, habrían asegurado todo lo que hay aquí pero no lo hicieron, no se hizo un intento por detener a los que estaban aquí, no se hizo nada por acordonar la zona, entonces no entendemos a qué vinieron”, cuestionaban los propietarios.

Los únicos que realizaron una documentación del daño debido al cambio ilegal del uso de suelo fueron los funcionarios de la Profepa, quienes hicieron mediciones de toda el área que fue talada para dar paso a la huerta de aguacate, incluyendo la zona ejidal.

Sin embargo, una vez terminado su trabajo se retiraron junto a elementos de la PGR y custodiándolos a ellos se fueron los elementos de la Sedena dejando en el cerro a los propietarios del lugar.

“A pesar de todo vamos a acudir a las autoridades aunque sean ineficientes o aunque sean corruptas porque defendemos la verdad, queremos defender el bosque legalmente, ellos (los talamontes) son los delincuentes, nosotros no vamos a hacernos justicia por mano propia”, aseguraron los propietarios.