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Las autodefensas nos permitieron a todos levantar la voz

May. 30. 2019. 10:53
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Rodrigo Caballero Díaz
Rodrigo Caballero Díaz
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Morelia.- Cortadores de limón, albañiles, empresarios, agricultores, transportistas, amas de casa, funcionarios de gobierno, policías, militares y periodistas callaron por mucho tiempo sobre la violencia que existía en Michoacán hasta el levantamiento de las autodefensas.

Sin embargo, luego del 24 de febrero de 2013, se hicieron públicas las denuncias de las formas en que el crimen organizado agredía diariamente a la población y todas las vejaciones que provocaron que casi 6 mil personas se integraran al movimiento que terminó con la hegemonía de los

Caballeros Templarios en Michoacán.

Esta fue una de las conclusiones del conversatorio “Las Autodefensas: reflexiones a 6 años de la nota” organizado por IDI Media en colaboración la Facultad de Derecho de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH).

En el que participaron el líder y fundador del movimiento de autodefensas en Michoacán, Hipólito Mora Chávez; los periodistas que cubrieron los acontecimientos desde el inicio Conrado Álvarez Soto y Ernesto Martínez Elorriaga; así como el académico, Víctor Hugo Árciga Hernández, quien estudia el fenómeno.

Periodistas y participantes del movimiento aseguraron que uno de los avances que se tuvo con el levantamiento, primero de 300 personas en la tenencia de Felipe Carrillo Puerto –mejor conocida como La Ruana- en el municipio de Buenavista, fue poder hablar en público sobre la violencia que sigue azotando al estado de Michoacán.

“No nos quedó de otra, no era el camino el de las armas pero no tuvimos ninguna otra alternativa, tomamos las armas y hubo muchos muertos pero también cambiaron muchas cosas”

dijo Hipólito Mora Chávez durante su participación.

Antes de que los autodefensas encabezados por Hipólito Mora tomaran las armas, el control de los Caballeros Templarios llegaba al nivel de impedir que el nombre de este cartel fuera mencionado en conversaciones o en las páginas de los periódicos locales.

“En cuestión periodística también pudimos trabajar, antes no se podía mencionar el nombre de ningún grupo delincuencial, ahora se puede, ustedes lo pueden observar a través de los diferentes medios de comunicación”, aseguró el periodista Conrado Álvarez.

Durante su participación, Álvarez Soto aseguró que durante el periodo de las autodefensas hubo oportunidad de cubrir la zona de la Tierra Caliente como nunca antes debido a la apertura que hubo para los medios de comunicación, quienes ahora ya podían acudir sin miedo a molestar al crimen organizado.

Esto significó que cada vez más personas podían contar sus historias a los cientos de reporteros que bajaron a la Tierra Caliente a conocer cómo es que los Templarios mantuvieron controlada esa zona por varios años.

Durante el foro los periodistas aseguraron que las autodefensas -tanto para la prensa como para la población- representaron un escaparate que les permitió alzar la voz para denunciar las injusticias de las que eran víctimas, una de las características que provocó un manotazo del Gobierno Federal para detenerlas.

La desarticulación de las autodefensas

Tanto los reporteros que participaron en el foro como el fundador del movimiento llegaron a la conclusión que fue la mano del Gobierno Federal, encabezada por el ex comisionado Alfredo Castillo Cervantes, quien tuvo la principal injerencia para desarticular el movimiento.

Con la llegada de la Comisión para la Seguridad se integraron al movimiento muchos miembros del crimen organizado conocidos como “los arrepentidos”, quienes según periodistas y protagonistas fueron quienes terminaron minando los esfuerzos de los grupos de autodefensa.

Una vez instalado Alfredo Castillo, mejor conocido como “El Virrey”, poco a poco se fue desmovilizando a los grupos hasta que se creó una fuerza única conocida como el grupo G-250, encargado de la “cacería” de líderes templarios.

“Lo que quedó claro es que no era suficiente acabar con las cabezas de la delincuencia organizada y ahora vemos una nueva delincuencia organizada que se está fortaleciendo y que está incluso mandando mensajes de su fuerza”, aseguró el periodista, Ernesto Martínez Elorriaga.

“Este movimiento quedó interrumpido, ahora vemos que las cosas se están descomponiendo, vemos cómo ha habido agresiones del crimen organizado como en Zamora, hemos visto cómo un grupo desarma a militares en La Huacana y vemos cómo un grupo embosca a otro dejando 10 muertos en Uruapan, con hechos que creo ya le dieron la vuelta al mundo”, aseguró.

En la actualidad, a pesar de que la violencia toma fuerza nuevamente y hay una aparición de decenas de grupos delincuenciales que pelean por territorio y control de actividades ilícitas en todo el estado de Michoacán, ya no hay un grupo que domina el panorama y dicta desde la forma de impartir justicia hasta los encabezados de los periódicos.

“Desgraciadamente todo se descompuso cuando nos mandan a un comisionado federal, pero me queda claro que el movimiento sirvió, sirvió para que la gente en México aprendiera a alzar la voz”, concluyó Hipólito Mora.