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“Mi hijo me lo quitaron porque era un buen policía”

“Mi hijo me lo quitaron porque era un buen policía”

Abr. 16. 2019. 16:58
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Rodrigo Caballero Díaz
Rodrigo Caballero Díaz
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Tarímbaro.- El papá del oficial, José Manuel Oliveras Acosta, dijo que él también estuvo en las filas de la Policía Municipal pero abandonó la corporación cuando se dio cuenta de las pésimas condiciones laborales.

“Un día el comandante me mandó en la camioneta a patrullar con tres cartuchos en el arma, yo le dije ‘yo no voy, me subo a la camioneta si me dan el parque completo, me muero pero con la pistola llena, así no’, y me dijeron ‘te vamos a dar tu baja’, les dije ‘pues dénmela ahorita se las firmo, a ver súbase usted con tres cartuchos’”, aseguró.

El señor de más de 60 años, garrudo y con vestimenta de campesino que contrasta con unos tenis blancos, dice que él vivió en carne propia lo difícil que es ganarse la vida como policía, sin embargo, no se opuso cuando sus dos varones decidieron tomar ese camino.

Uno de sus hijos se unió a la Policía Auxiliar y se fue a vivir a Morelia, a 15 kilómetros de su casa en la comunidad de Santa María del municipio de Tarímbaro, el otro, José Manuel Oliveras, se quedó para integrarse a las filas de la Policía Municipal.

“Mi hijo me lo quitaron porque era un buen policía”
www.idimedia.com

El lunes 15 de abril de 2019, este último fue una de las tres personas asesinadas a balazos durante un intento de asalto a trabajadores de Bansefi en el Barrio de la Cruz del municipio de Tarímbaro.

Tres policías municipales escoltaban a los empleados bancarios que llevaban una fuerte suma de dinero para entregar como parte del programa Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores del Gobierno Federal.

Los tres agentes y los tres empleados de Bansefi fueron interceptados por un comando que los agredió a tiros para intentar robarles el dinero, por lo que los policías respondieron al ataque.

Sin embargo, según el testimonio de varios policías municipales, una de las mujeres oficiales estaba desarmada al momento del ataque y los otros dos policías no traían suficientes balas para responder la agresión.

Como resultado murieron dos policías -un hombre y una mujer- y uno de los empleados bancarios; además de que resultaron heridas otra mujer policía y otras dos trabajadoras de Bansefi.

La Policía Michoacán junto con el Ejército Mexicano desplegaron un operativo en las inmediaciones del barrio para intentar detener a los asaltantes quienes huyeron del lugar en una camioneta Chevrolet azul tipo Tahoe sin haber consumado el robo pero todo fue en vano.

Los policías murieron en parte por la falta de armamento adecuado para desempeñar su trabajo, una de las razones por las que el papá de José Manuel Oliveras abandonó la corporación años atrás.

“Esa gente trae con qué, andan bien armados y ellos no, los mandan con poco parque y no los enseñan bien, no hay buena academia”

e quejó el señor frente al ataúd de su hijo, a quien rindieron homenaje todos sus compañeros de la policía y Protección Civil.

“El muchacho era un buen muchacho, era un buen policía por eso me lo quitaron”

dijo con los ojos llorosos, parado frente a la puerta de su casa en la que policías y comandantes daban el último adiós a Manuel Oliveras.
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