“Policías nos torturaron hasta que uno de nosotros murió”

“Policías nos torturaron hasta que uno de nosotros murió”

Feb. 07. 2019. 11:01
  |  
Rodrigo Caballero Díaz
Rodrigo Caballero Díaz
Compartir

Tiquicheo.-Cuatro hombres fueron detenidos en el municipio de Tiquicheo por elementos de la Policía Michoacán, quienes los torturaron asfixiándolos y golpeándolos hasta que uno de ellos murió

Así narraron dos de ellos en testimonio, quienes aseguraron que fueron levantados por policías en las calles de este municipio de la Tierra Caliente de Michoacán acusados de ser “halcones” del crimen organizado.

“Todos iban encapuchados, menos una mujer, una güerita, pecosa, narizona, esa nos pegaba de puño cerrado, todos los policías nos daban cachetadas, no hombre, estuvo feo”, señalaron.

Los policías les confiscaron los teléfonos celulares y los detuvieron para hacerles “una revisión”, según dijeron los jóvenes, sin embargo, apenas subieron a las patrullas comenzaron a golpearlos.

“Nos empezaron a dar culatazos con las pistolas y de ahí nos llevaron al río, prácticamente a puro torturarnos porque nada más nos ponían bolsas de plástico en la cabeza, en la cara, nos pegaban en las costillas, nos echaban gasolina, nos echaban coca cola por las narices”, narró uno de ellos.

En entrevista los jóvenes contaron como fueron golpeados desde las 12:00 horas hasta las 17:00 horas de este miércoles 6 de febrero de 2019, cuando los oficiales notaron que uno de los detenidos había muerto.

“Nos decían que les pusiéramos a alguien y que si no nos iban a matar, que si les poníamos a alguien no nos iban a matar, que fue lo que al final le pasó a la otra persona”

narraron dos de los jóvenes que se presentaron a denunciar los hechos.

“Empezaron a gritar los policías, se nos fue, se nos fue, regrésenlo, gritaban”

dice en referencia a Ramón de la Torre Albiter, uno de los detenidos que murió en custodia de los policías que participan en los operativos en la Tierra Caliente de Michoacán.

Los jóvenes fueron liberados luego de que se dieron cuenta que uno de los cuatro detenidos había muerto a consecuencia de la golpiza, a ellos los dejaron en el vecino municipio de Tuzantla pero no supieron dónde dejaron el cuerpo de Ramón ni a su hijo –Carlos Eduardo, quien también fue detenido por la Policía Michoacán.

“Nos fueron a tirar a otro municipio, nos llevaron de nuestro municipio a otro municipio, nos quitaron las cosas y nos dejaron en la calle, prácticamente”

aseguró uno de los detenidos, quien llamó a su padre para que fuera a recogerlos.

Los detenidos tienen golpes en el cuello, en las costillas, moretones en los brazos y en la espalda, además de rasguños y golpes en las manos y en los pies, heridas certificadas por un médico legista en el Ministerio Público de la ciudad de Morelia.

Amenazas y denuncias

Los policías entraron a Tiquicheo como parte de un megaoperativo en la zona para encontrar a cinco policías que fueron secuestrados por el crimen organizado en la región, por lo que nadie esperaba que llegaran al  pueblo.

Incluso la presidenta municipal de Tiquicheo, María Hortensia Sánchez Rodríguez, se enteró de la incursión cuando estaba en Morelia y al llegar a su pueblo encontró a la gente enardecida por la desaparición de cuatro pobladores y el homicidio de uno de ellos.

“El pueblo me exige justicia y a mí como representante del pueblo es a mí la que me exigen que venga a levantar una denuncia, yo vengo a acompañar para que se hagan las cosas”, aseguró en entrevista.

Tras la muerte de una persona, María Sánchez acompañó a los dos jóvenes a presentar primero una queja ante la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH) y luego una denuncia ante la Fiscalía Especializada en Corporaciones Policiacas.

Ahí los jóvenes señalaron que policías encapuchados a bordo de 12 patrullas, una de ellas con el número económico 7005, fueron quienes los levantaron de las calles de Tiquicheo y no los soltaron sino hasta que uno de los detenidos murió en custodia.

Esto contradice la versión de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), que apunta que Ramón de la Torre murió de una sobredosis mientras estaba en manos de la Policía Michoacán, ya que los jóvenes negaron consumir drogas o estar vendiendo estupefacientes.

“Yo quiero que esto se esclarezca, se esclarezca bien y que busquen a los responsables para que paguen por lo que hicieron”, dijo la alcaldesa, quien negó que en el operativo hubieran participado elementos municipales a su cargo.

Luego de ayudar a los jóvenes con el traslado hasta la ciudad de Morelia para denunciar los hechos, la alcaldesa fue amenazada por haber ayudado con las denuncias, acusándola de entorpecer los operativos de la SSP.

“Yo estoy haciendo lo correcto, porque si yo no acompaño a estas personas a hacer la denuncia, yo voy a ser cómplice de lo que está pasando ahí”, aseguró la alcaldesa, “si uno se queda callado vuelven a entrar otra vez y vuelve a pasar lo mismo”.

Hortensia Sánchez pidió el apoyo de su partido, el Verde Ecologista y de Morena, a través del presidente de la Comisión de Justicia del Congreso de Michoacán, el diputado Fermín Bernabé Bahena.

“Queremos que a la presidenta municipal no se le amenace por nadie, ni por la corporación policiaca, ni por quien coordina la policía estatal, ni por ningún funcionario, porque vamos a estar al pendiente”, aseguró Bernabé Bahena.

El caso quedó plasmado en la carpeta de investigación 1003201905022, que se abrió en la Fiscalía de Delitos de Alto Impacto en contra de corporaciones policiacas, por lo que ya se investigan a los oficiales que participaron en los hechos por delitos violatorios de los derechos humanos y contra la seguridad y la vida.