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Intervención de Roberto Carlos López en celebración de centenario de la Constitución de México

Feb. 05. 2017. 11:33
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Redacción IDI Media
Redacción IDI Media
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En el marco del centenario de la constitución política de los Estados Unidos mexicanos, el diputado de extracción priista, Roberto Carlos López García, recordó que gracias al Plan de Ayutla, surgió en el país una brillante constelación de políticos mexicanos que hizo caer del poder en forma definitiva a Antonio López de Santa Anna, e impulsó la Constitución de 1857 que fue causa de una guerra fratricida en que se enfrentaron dos visiones: la de los conservadores que se negaban a aceptarla, y la de los liberales que la defendían porque, al hacerlo, defendían el establecimiento de un Estado laico en que se consagraban derechos fundamentales como la libertad de creencias, de conciencia y de educación, que más tarde fueron apuntaladas por las Leyes de Reforma, que en conjunto sentarían las bases del Estado mexicano moderno.

 

 

Lo anterior al fungir como orador oficial, durante la sesión solemne del Congreso del Estado donde se celebraron los 100 de la Constitución de México.

 

 

Ahí mismo, destacó que Durante el gobierno de Díaz hubo progresos innegables por los que se pagó un precio muy alto; y al haber sido un dictador, el balance de la historia lo condena, porque las dictaduras de cualquier signo siempre serán condenadas, como sucedió con la suya, sólo aplaudida por las élites urbana y rural de la época. Basta recordar que durante su prolongado gobierno, el sistema de producción en México se basó en la hacienda, que vivió su época dorada para contento de los hacendados, en perjuicio de los campesinos que fueron colocados en nivel de vida infrahumana y esquilmados en las tiendas de raya.

 

 

También enfatizó en que durante el gobierno de Díaz hubo progresos innegables por los que se pagó un precio muy alto; y al haber sido un dictador, el balance de la historia lo condena, porque las dictaduras de cualquier signo siempre serán condenadas, como sucedió con la suya, sólo aplaudida por las élites urbana y rural de la época.

 

 

Durante su discurso recordó que durante su prolongado gobierno, el sistema de producción en México se basó en la hacienda, que vivió su época dorada para contento de los hacendados, en perjuicio de los campesinos que fueron colocados en nivel de vida infrahumana y esquilmados en las tiendas de raya.

 

 

Hace diez décadas que los diputados constituyentes se congregaron con una misión muy importante: darnos a los mexicanos una Constitución para cambiar la realidad… ¡y lo hicieron! Ahora, a nosotros nos corresponde hacer nuestra parte: ¡respetarla y cumplirla, para seguir construyendo a la nación! ¿Podrían los diputados constituyentes recibir mejor homenaje que éste?” mencionó.